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Ascensores

La mayoría no demora más de un minuto en conectar el plan de Valparaíso con la seguidilla de peñones llamados cerros por sus habitantes. Algo que a pie o en cualquier otro medio de transporte demoraría bastante más. Por tanto, los ascensores no son sólo un preciado baluarte turístico; tampoco puro patrimonio. Estos vetustos cajoncitos de madera de aspecto pintoresco, que pasan por los rieles sobre pronunciadas pendientes, son ante todo una forma de traslado eficaz. De lo que hacen gala desde su primer día de funcionamiento.
 
Cuando nacieron, en la segunda mitad del siglo XIX, respondían a un problema claro. Ya las serranías porteñas estaban bastante habitadas y parte importante de la población se concentraba en los cerros Arrayán, Santo Domingo, Toro, Cordillera, Alegre y Concepción. Sin embargo, las actividades político-administrativas, financieras y comerciales se concentraban en el plan y sólo allí funcionaba el transporte público con fluidez. Carros tirados por caballos -llamados de sangre-  que corrían entre Plaza Aduana y Cerro Barón.
 
La conexión entre el plan y los cerros era dificultosa y tampoco existía una vía que uniera fluidamente la parte alta de estos barrios, ya que el Camino de Cintura se terminó recién en la década de 1930. La necesidad de una mejor red pública pasó a ser un tema en boca de todos y en ese contexto, la llegada del cable de acero dúctil -en 1875- fue un avance tecnológico clave para pensar en funiculares como alternativa de transporte público.
 
Fue el ingeniero Liborio Brieba -gerente de la Compañía de Ascensores Mecánicos de Valparaíso- quien llevó adelante el proyecto en 1882. No sin despertar las suspicacias de la población. Como también era escritor, Brieba desarrolló una campaña por los periódicos para lograr apoyo. Pero los vecinos, en vez de tranquilizarse, aumentaban su reticencia. Es que entre sus libros había títulos como “Las camisas de Lucifer” y “Los Anteojos de Satanás”, que causaban escozor entre los potenciales pasajeros. A pesar de todo, el próspero Cerro Concepción tuvo funicular. El propio ingeniero y las autoridades de la época hicieron el recorrido en su inauguración oficial, el 1° de diciembre de 1883. Fueron transportados gracias a un sistema hidráulico a vapor, con dos estanques de agua - uno en cada extremo - que debían contrapesar la carga de los carros en la subida y la bajada. Superadas las aprehensiones, la gente se volcó con entusiasmo a hacer uso del nuevo adelanto. En sus dos primeros días de funcionamiento fueron contabilizadas 1800 personas e incluso hubo que parar por falta de carbón.
 
A partir de ese día y hasta 1930, los ascensores se fueron instalando en distintos puntos de Valparaíso, según las necesidades de  cada zona. Así por ejemplo, el ascensor Artillería, con capacidad para 50 personas, fue inaugurado el mismo año que la Escuela Naval en dicho cerro -1893-. El ascensor Panteón nació en 1901, para comunicar de forma expedita el plan con el complejo de los cementerios. Al surgir conjuntos habitacionales entre los cerros Barón y Polanco, son atendidos por el ascensor Barón, que se inaugura el año 1906. En los cerros frente al Almendral, el desarrollo de viviendas de origen humilde implicó un mayor flujo de personas hacia el plan, lo que fue cubierto con tres ascensores: Mariposas, Florida y Monjas, todos construidos a principios del siglo XX. Hacia el oriente existieron otros tres -Merced, Las Cañas y La Cruz– actualmente en desuso.
 
Ascensor Lecheros
Ascensor Lecheros visto desde el Plan
 
La extensión del recorrido de los ascensores es muy corta, no más allá de  177 metros. Pero la gradiente puede llegar a 63,5° -ascensor Lecheros- lo que hace significativo el ahorro en caminata y tiempo de subida, por los amplios zigzag que deben hacer las calles para cubrir la brecha entre el pie de cerro y el primer cordón de mesetas de la ciudad. Los ascensores “acortan” camino y contribuyen a diversificar y enriquecer los recorridos por Valparaíso. Una misma zona tiene múltiples entradas y salidas y en ello la red de ascensores cumple un rol muy importante. Es notable por ejemplo cómo, tras subir por el ascensor Cordillera y dar vueltas por el cerro del mismo nombre, al bajar por el ascensor San Agustín, se llega a escasas dos cuadras del punto de partida. De hecho, se pueden ir recorriendo alternadamente el plan y los cerros de Valparaíso, desde el Cerro Artillería hasta el cerro Polanco, subiendo por un ascensor y bajando por el siguiente.    
 
Pero hay que aguzar la vista, porque las estaciones a pie de cerro se ubican entre edificaciones de altura y no destacan demasiado, pasando muchas veces desapercibidas en su precaria arquitectura. Eso suele ocurrir también en las estaciones altas, sin embargo, estas están vinculadas espacialmente a miradores o plazas. En ese sentido, son significativas las panorámicas sobre la ciudad a las que se llega por los ascensores Artillería, El Peral, Concepción, Reina Victoria, Barón y Polanco. Este último es el más especial; inaugurado en 1916, se caracteriza por el acceso a su estación baja a través de un túnel peatonal que se interna en el cerro. Desde allí, el ascensor se eleva verticalmente por una torre separada del cerro y su estación alta se conecta a tierra por una pasarela peatonal.
 
En total los ascensores de Valparaíso llegaron a ser 30, de los cuales la mitad se encuentran activos. Entre las razones de las bajas está la destrucción por terremotos, derrumbes de cerro o incendios. Incluso, la poca rentabilidad de algunos, por las preferencias hacia otros medios de transporte - buses y colectivos - que conectan el plan con áreas de expansión urbana en los cerros, ya alejadas de las estaciones.
 
Pero los ascensores han sido verdaderos ordenadores urbanos. Varios de ellos incluso se relacionan entre sí, formando subsistemas dentro del circuito total de transporte público de la ciudad.
 
Casi 4 millones de pasajeros viajan en ascensor anualmente. Hitos de tiempos pasados, plenamente vigentes.



ascensor Artilleria
Ascensor Artillería

 Ascensores
Ascensorista del Barón

 

 


 




 

 

 

 

 interior Artilleria
En el Ascensor Artillería

 


 

 


 


 


 








 


 


 


 


 



Reina Victoria
Ascensor Reina Victoria

 

 
Larrain
Ascensor Larraín

 

 
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