te invita
BIENVENIDOS
PRESENTACIóN
COMO LLEGAR
DATOS UTILES
patrimonio
SU HISTORIA
SUS COSTUMBRES
PATRIMONIO URBANO
EXPRESIONES Y ARTE
IDENTIDADES
ARCHIVOS y museos
sus barrios
turismo
SERVICIOS
ACTIVIDADES
CIRCUITOS
ALREDEDORES
CARTELERA cultural
proyecciones
Grandes Obras
Recuperar Ciudad
VALPARAISO TURISTICO
CIUDAD UNIVERSITARIA
CAPITAL CULTURAL
AGENDA ciudad
  patrimonio     Identidades
Blog inicio contacto mapa del sitio enlaces El Portal
español  english

la ciudad Cerros Mariposas/Monjas


 
Nancy Miranda

Negocio
Emporio "El Bachy"





































Motemey
El Motemey (*) en dibujo de José Zuñiga



Quema de Judas
El rito de La Quema de Judas






Barrio de Nancy
El barrio de la señora Nancy
 

Es parte de su función de guardiana de tradiciones de las que se siente heredera.  Nancy Miranda es dueña de casa y comerciante, en su emporio El Bachy del Cerro Mariposas. Cuida además ancianitas que han sido abandonadas. Actualmente tiene en su casa a la abuelita Lulú.
 
 
Soy nacida y criada acá en el Cerro Mariposas. Mis abuelos, mis papás nacieron acá. Por papá y por mamá; por calles separadas no más. Después nos criamos nosotros como nietos, siempre en este sector. Que antes era muy lindo, porque aquí estaba lleno de árboles. Para el 18 de septiembre la gente ponía mesas en la calle y hacía almuerzos familiares. Yo actualmente lo hago. Me junto con la señora del negocio de al frente, con mi primo que vive arriba, mi vecina de allá, mi vecina de acá. Todos ponemos una cuota, hacemos asado con ensalada, de todo. Una mesa en el paseo y toda la gente llega, porque nosotros bailamos cueca. Yo pongo luz, los chicos adornan con eucaliptos, con banderitas y se hacen competencias para los niños. Es súper lindo.

Nancy en su emporio
Nancy en su emporio
 
Hay personas importantes en este barrio. El Motemey, que es oriundo de Valparaíso arriba, de la parte alta del Cerro Mariposas. Él es una persona característica de acá (*) La Jovina, una señora que la atropelló un tren, de jovencita, de muy jovencita, tenía como 15 años. Quedó arrastrándose en el suelo y vivió toda la vida como una culebrita y era el personaje popular de nuestro barrio, porque toda la gente la ayudaba, la quería, le daba de comer. Ella toda la vida vivió acá, hasta que murió en el mismo cerro.
 
Yo a mis hijos les he enseñado la autenticidad. Siempre les he dicho que la vida tiene que continuar igual. Saquen su equipo de música para afuera, pongan todo el día cueca ¡Porque yo pongo puras cuecas! Yo les digo que vivan las cosas auténticas, como La Quema del Judas en la Semana Santa, porque es bonito. Es algo que queda en uno. Siempre les cuento que, cuando yo era chica, le echábamos esperma a las tablas y nos tirábamos sobre las tablas, calle abajo. Aquí los chiquillos se juntan en grupo y se ponen a jugar a la pelota, al partido peleado, tiran la cuerda, juegan a la escondida, porque yo los incito a que hagan esas cosas ¡Porque es bonito, pues!
 
Mi familia era de la tradición de La Quema del Judas; de la tradición de las competencias. Yo me acuerdo de chiquitita, mi tata trabajaba en La Perlina y él le ponía sus ternos al Judas. Hacía un Judas enorme, largo, un viejo gigante que luego se paseaba en un burro. O en la chancha. Además embanderaba todo lo que era la avenida del sector donde él vivía y después, La Quema del Judas. Lo hacíamos aquí a la vuelta de la avenida: el Judas del Tata Bolo, porque mi tata era conocido. Mi tata hacía volantines, todas esas cosas tradicionales, él las hacía. Para el 18 a los niños les regalaba bolsitas de dulce y se hacían las competencias de carrera. Así amarrados, del palo encebado, la carrera de los sacos y todas esas mismas cosas que hacemos nosotros ahora.
 
Cuando fue La Quema del Judas este año había mucha gente. Estaban los cabros y todos participaban. Y lo que nosotros hacemos se repite en otros barrios de Valparaíso. Los Judas en todas partes los hacen. Las actividades dieciocheras se organizan en la gran mayoría de los cerros, en unidades vecinales, en los clubes deportivos.
 
Valparaíso es algo hermoso, que nosotros no sabemos. Aquí hay lugares preciosos que yo creo que en ninguna parte del mundo hay. Es como bien autóctono y yo creo que es Patrimonio de la Humanidad porque hay partes hermosas y porque lo merecíamos. Porque somos porteños.
 
El patrimonio es un bien común porque eso tiene que persistir en el tiempo. Las generaciones nos acabamos, pero las cosas auténticas deben ser para quedarse. Mi patrimonio es mi entorno, mi lugar donde yo vivo, las vivencias del sector, la comunidad misma donde yo vivo. En el sector nuestro hay gente oriunda de acá y son personas, que, como se dice, tienen historia.
 

(*) El Motemei: Tradicional vendedor callejero de mote de maíz – maíz cocido- que recorría los cerros a pie. Llevaba en un canasto su mercancía e iba voceando:- ¡Mote’mei! ¡Al rico mote’mei!- Hoy día sólo queda el Motemei que menciona Nancy; un habitante del cerro Mariposa, ex vendededor de motemei, que mantiene vivo al personaje popular.


 




Extractado del libro Este es mi Patrimonio, Valparaíso
que editó la Editorial de la Universidad de Valparaíso
en el contexto del Programa Puerto Cultura
de CORFO - Diciembre de 2006

Corfo        Editorial

 
introducción  | INICIO  | te invita  | patrimonio  | la ciudad  | turismo  | proyecciones  | diálogo  | contacto  | mapa del sitio  | enlaces  | acerca del portal
Una iniciativa del Gobierno de Chile ejecutada a través del Programa de Recuperación y Desarrollo Urbano de Valparaíso, PRDUV.
Copyright © 2008 Sitio oficial de la ciudad de Valparaíso, Chile