La piedra y la vegetación
se asoman entre las casas,
Valparaíso no es
una ciudad de cemento.
El clima mediterráneo
suaviza la temperatura
y la ciudad puede ser visitada
en cualquier época del año.
Es bahía que mira al nororiente
por donde pasa acostado
el sol de invierno; de ahí la tibieza
de sus paseos y miradores.
También vienen del norte
las tormentas que azotan el malecón
y los vientos que se
cuelan por las rendijas
de los ascensores.
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