Valparaíso está habitada
por personas que han sabido
resistir la pobreza.
Los “porteños”,
de profunda identidad, orgullo
y pugna con la capital.
También viven aquí muchos
que vinieron de otras latitudes
y se quedaron para siempre.
Hay buena calidad de vida
pese al deterioro de muchos barrios.
Desde las cocinas se ve
el mecer de los barcos en el mar,
y está la amistad:
todos se conocen en el cerro.
La Luna en el Espejo
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